- Observaciones

Despidiendo a los Reyes Magos

Este fin de semana hemos salido de observación aprovechando los días que nos está dejando el anticiclón anclado sobre la península ibérica desde hace varias semanas. Este final de otoño y principio de invierno ha sido muy productivo astronómicamente hablando. Pudimos salir en el novilunio de noviembre, diciembre y esta noche pasada de Reyes.

La verdad es que ha sido bastante complicado juntarnos con mucha gente por las fechas en las que estamos en las que mucha gente tiene reuniones familiares y a otros les tira para atrás el frío. En esta última salida, por ejemplo, solo estuvimos con otro compañero de afición. Llegamos al lugar de observación antes de la puesta de Sol y pude montar el telescopio fácilmente. Esta vez no se me olvidó ninguna de las anillas extensoras de la cámara, como me pasó en la anterior salida, que por llegar un poco tarde y montar de prisa y corriendo cometí ese error.

Astrolink está facilitando mucho la gestión de los dispositivos conectados al telescopio últimamente.

El cielo estaba totalmente despejado y la puesta de Sol fue muy bonita. Eso sí, ya estábamos a tan solo 3ºC y tuvimos que abrigarnos bien desde primera hora. Alinee a la polar y comencé a preparar la sesión de astrofoto. Cintas calefactables, enfocador automático, conexión de cámara de guiado… y también probé por primera vez la resolución de placa o plate solving de APT para alinear el telescopio. Junto con la puesta en estación a la polar de PHD2 se han convertido en dos herramientas muy potentes y que facilitan mucho el trabajo de puesta en marcha del telescopio.

El objetivo seleccionado para la noche fue la Nebulosa Roseta, en la constelación de Monoceros. Comencé con hacer una tanda de 20 imágenes de 300″ en el canal L y luego 10 de 150″ para cada canal RGB.

46P

Mientras el equipo hacía fotos estuvimos mirando también por el telescopio de nuestro compañero de observación. Pudimos ver el cometa 46P que ya se aleja de nosotros y va perdiendo brillo rápidamente. Pero lo que más nos sorprendió fue la observación de la luz zodiacal a primera hora de la noche. Es la vez que más claramente hemos visto este fenómeno. La pirámide blanquecina se elevaba claramente desde el horizonte y alcanzaba el planeta Marte. A medida que avanzaba la noche se iba desplazando y perdiendo intensidad.

La temperatura fue bastante fría durante la noche pero aguantable. Un buen caldo casero calentito y algún que otro paseo hacía llevadero el rato de más frío. La humedad se mantuvo bastante contenida durante la noche, no superando el 70% en ningún momento. Al final recogimos y volvimos a casa muy contentos de haber disfrutado de una noche muy buena y con ganas de repetir el próximo novilunio aunque primero tenemos el eclipse de Luna ¡Habrá que vivirlo!

 

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Autor: Roberto Ferrero

Miembro de las agrupaciones astronómicas Madrid Sur y AstroHenares. Astrofotógrafo. Monitor de astroturismo y responsable de Turismo Estelar, portal web de turismo astronómico.
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