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Astrovacaciones en Masada Andabe

Este año hemos elegido Teruel como destino para nuestras astrovacaciones. Ya estuvimos anteriormente en el año 2014 pero en esta ocasión elegimos la comarca del Maestrazgo ya que no la habíamos visitado nunca. Teruel es una de las provincias con menor densidad de población de España lo que se traduce en muy poca contaminación lumínica. Además la altitud de esta comarca ronda los 1000 msnm de media lo que la convierte en una zona perfecta para el astroturismo.

Un alojamiento perfecto para el astroturismo

Nuestro alojamiento era una masada (o masía) próxima al pueblo de Cuevas de Cañart llamado Masada Andabe. Siempre buscamos alojamientos un poco apartados de los pueblos para tener el menor impacto de contaminación lumínica, pero en esta ocasión se nos fue la mano un poco. La casa rural estaba tan aislada que no tenía suministro eléctrico. La electricidad se conseguía mediante un pequeño motor de gasolina, lo cual no nos supuso tampoco ningún problema más que tener que encenderlo o apagarlo en función de nuestras necesidades. Los propietarios nos comentaron que en breve instalarán paneles solares. Esto sin duda será un plus en una casa que estaba totalmente equipada para pasar unos días cómodamente.

Cielos de Cuevas de Cañart
Los cielos de Cuevas de Cañart

Estrellas y dinosaurios

Los tres primeros días aprovechamos para hacer turismo paleontológico por la zona, visitando los museos satélites de Dinópolis en la zona norte de la comarca, el bosque pétreo de Castellote, Valcaria en Ariño y el Inhóspitak de Peñarroya de Tastavins. Los tres museos son muy interesantes y recomendamos mucho su visita. En ellos podemos ver algunos ejemplares únicos en el mundo, fósiles obtenidos tras los descubrimientos realizados en las cuencas mineras de la zona y reconstrucciones de esqueletos fosilizados casi completos.

Por las tardes regresábamos a la casa rural y montábamos el telescopio al anochecer. Tras cenar en el porche exterior de la casa, bajo el cielo crepuscular, esperábamos a que anocheciera totalmente con Júpiter y Saturno ya dejándose ver al sur. El cielo era de una gran calidad. La primera noche el SQM llegó a dar valores de 21.76, valores que no hemos llegado a encontrar en ningún otro alojamiento en el que hayamos estado hasta ahora. La masada se encontraba en una zona elevada y no había pueblos visibles en el horizonte. Cuevas de Cañart es el más próximo y quedaba abajo en el valle a unos 8 kilómetros. En su dirección si que se apreciaba algo de contaminación lumínica pero podría tratarse también de la de Barcelona o alguna otra población en esa dirección. Al sur se apreciaba también algo de contaminación lumínica, muy moderada, posiblemente causada por Valencia y Castellón. No obstante quiero recalcar que se trataba de un lugar muy oscuro, de los más oscuros en los que hemos estado.

Esperando el atardecer

Esas tres primeras noches fueron excepcionales en cuanto a transparencia y oscuridad del cielo. Aproveché para fotografiar varios objetos de cielo profundo del Cisne con el Esprit 100ED mientras realizaba algunos timelapses con la Canon 600D. Prácticamente aprovechamos toda la noche hasta el amanecer astronómico.

Tiempo para descansar

Los dos días siguientes el tiempo empeoró y tuvimos nubes, por lo que no pudimos disfrutarlas con el telescopio. El parón vino bien para recuperar algunas horas de sueño, que ya empezaba a pasar factura. Aprovechamos para hacer la ruta del silencio. Nos llevó pasando por los Órganos de Montoro y llegando hasta Aliaga, una ruta de gran belleza paisajística que nos sorprendió enormemente.

Los dos días siguientes pudimos volver a sacar el telescopio, pero el brillo de la Luna empezaba a molestar bastante. Aprovechamos las primeras horas de la noche, con la Luna presente, para hacer fotografías a cúmulos globulares. Posteriormente, cuando la Luna se ponía y su brillo no molestaba, comenzamos con la captura de más tomas de luz de las nebulosas de los tres primeros días.

Durante todas las noches vimos varias estrellas fugaces pero nos sorprendió el número de Delta Acuáridas que vimos. Las Perseidas, en cambio, estuvieron poco activas.

Un par de días antes de volver a Madrid estuvimos haciendo un tour de estrellas con el puntero laser y los prismáticos a varios vecinos del pueblo. La asociación cultural nos pidió si podíamos hacer la actividad cuando se enteraron de que íbamos a pasar unos días allí y nosotros aceptamos encantados de poder colaborar. La pena es que en el coche no me cabía ya ningún telescopio para visual pero aún así el grupo disfrutó mucho con las explicaciones sobre el cielo de esta época del año.

Hemos disfrutado mucho de estas vacaciones, del alojamiento, el paisaje, las rutas y excursiones, la gastronomía y por supuesto el estupendo cielo de Teruel y concretamente de esta comarca del Maestrazgo. Esperamos volver pronto.

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Autor: Roberto Ferrero

Miembro de las agrupaciones astronómicas Madrid Sur y AstroHenares. Astrofotógrafo. Monitor de astroturismo y responsable de Turismo Estelar, portal web de turismo astronómico.
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