Visitamos el Real Observatorio Astronómico de Madrid

El telescopio HerschelEste pasado fin de semana realizamos una visita al Real Observatorio Astronómico de Madrid. Este edificio, situado en las proximidades del Parque del Retiro fue construido en 1790 por Juan de Villanueva por orden de Carlos III. El observatorio encargó al famoso astrónomo William Herschel la construcción del principal telescopio de la institución, un reflector de 40 cm de diámetro cuya réplica a tamaño real? (el original fue destruido durante la invasión napoleónica) podemos contemplar en un edificio adyacente.

Durante la visita, además del impresionante telescopio de Herschel pudimos contemplar un péndulo de Focault, situado en la sala principal del observatorio, sextantes, astrolabios, telescopios del siglo XVIII, relojes y también una impresionante biblioteca de época con libros de Astronomía.

Nos sorprendió que en pleno centro de Madrid exista un lugar tan desconocido por los madrileños como este Real Observatorio. Las instalaciones han sido reformadas recientemente y en los últimos meses el museo permanece abierto los fines de semana por la mañana. La visita cuesta 5€ y no está permitido realizar fotografías dentro de las instalaciones (algo inexplicable pues hace unos meses si que era posible).

Dentro de las instalaciones del Real Observatorio hay auténticas joyas como este telescopio con su peculiar silla de observación. Curiosamente el observatorio no tiene una cúpula abierta desde la que poder observar la bóveda celeste, tan solo hay una “brecha” en la fachada de unos 30 o 40 cm y con orientación N-S por la que se observaba el paso de los astros por el meridiano de Madrid. De esta forma se calculaba la hora exacta con respecto al meridiano de Greenwich ( en esa misma sala había una colección de relojes de época, uno de ellos de la misma marca que el reloj del Big Ben de Londres).

Al pertenecer el observatorio al Instituto Geográfico Nacional también podremos observar durante la visita diversos instrumentos de esta agencia estatal, como sismógrafos, mapas, teodolitos, etc…

En definitiva, una visita recomendable tanto si vives en Madrid como si estás de paso y te gusta la historia y la ciencia. Como puntos negativos solo podemos destacar la imposibilidad de realizar fotografías y el acceso al observatorio, que no está? correctamente adaptado a discapacitados.

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