Tu también puedes luchar contra la contaminación lumínica

Efectivamente, la lucha contra la contaminación lumínica no depende únicamente de organizaciones ecologistas, agrupaciones astronómicas o instituciones públicas. Tú también puedes hacer muchas cosas concienciando a los que tienes más cerca, tus familiares, amigos y vecinos.

Tras casi 5 años viviendo en el barrio de Villaverde, en una urbanización de reciente construcción siempre me llamó la atención lo mal puestas que estaban las farolas de nuestras zonas comunes. Al arquitecto o el aparejador, en un alarde de ingenio, no se le ocurrió otra cosa que poner unas farolas que alumbraban directamente hacia arriba, con una minúscula pantalla que no cubría ni 40º de superficie lo que producía emisión directa de luz desde algunas de estas farolas (halógenas) hacia mis ventanas y eso que vivo en un cuarto piso. La función de estas farolas era puramente ornamental, iluminar la fachada, ni que viviéramos en el Monasterio del Escorial o el Palacio Real…una simple fachada de ladrillo común.

Tras varias? intentonas sin mucho éxito, este año y gracias a la persistente crisis económica y al encarecimiento de las tarifas eléctricas y de los impuestos he conseguido convencer a mis vecinos de que podíamos prescindir totalmente de estas farolas y se propuso en junta de vecinos el apagado total de las mismas o al menos una restricción horaria ( la otra opción era cambiar la orientación de los focos pero costaba un dineral).

Finalmente la comunidad decidió el apagado total de las farolas una vez se comprobó que no afectaba en ningún caso a la correcta iluminación de las zonas de paso ni suponía reducción de seguridad en la finca (que está vigilada con cámaras de infrarrojos y en cualquier caso no necesitaría ni iluminación para ese menester).

El resultado es el siguiente que podéis observar en la fotografía comparativa, con el antes y el después:

Contaminación Lumínica

Comparativa entre el antes y el después del apagado de las farolas

Disculpad la mala calidad de las imágenes pero están obtenidas con un teléfono movil. En cualquier caso os puedo asegurar que la iluminación de la zona de paso tras el apagado de estas farolas no se ha visto afectado en absoluto.

Ni que decir tiene que las ventajas de apagar estas farolas son muchas: menor gasto energético y ahorro en mantenimiento de luminarias, menor intrusión lumínica en casa y por tanto mejor descanso por las noches, menos mosquitos y por supuesto podemos disfrutar de un mejor cielo desde casa.

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