El pequeño Nicolás.

Su ilusionada mirada recorría a toda velocidad la superficie lunar, como una hormiga atareada que no tiene un segundo que perder. Los dedos de una mano dibujando en el aire con trazos invisibles la situación de cráteres, valles, océanos y montañas. La boca abierta, por donde escapaba sigilosamente la sorpresa, para contagiarnos a todos los […]

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