Salida a Las Inviernas, 18 de octubre de 2014

El sábado 18 de octubre conocimos por primera vez Las Inviernas (Guadalajara). Hacía mucho tiempo que quería ir a observar allí ya que me habían hablado muy bien de este sitio. Como siempre, cargamos el coche y salimos de camino, teniendo muy presente que no se nos olvidara la ropa de abrigo ya que nos habían avisado de que el sitio hacía honor a su nombre. Normalmente salimos de observación hacia Corral de Almaguer (Toledo) , a una hora de camino. Las Inviernas nos queda un poco más lejos en cuanto a kilómetros se refiere, pero solo tardamos 5 minutos más en llegar (también es cierto que la carretera permite ir “con alegría” durante todo el trayecto. Poco antes de llegar nos encontramos con Roberto Bravo (@astroaficion) y llegamos juntos al lugar de observación. Bueno, más que llegar podemos decir que nos perdimos juntos ya que no dábamos con la entrada correcta a la explanada. 🙂

El lugar me pareció muy bonito, una enorme era (espacio descubierto llano y a veces empedrado, donde se trillan las mieses, para los que no seáis de pueblo) rodeada de encinas. Cuando llegamos ya había bastante gente con los equipos montados. Estábamos aficionados de diferentes agrupaciones y muchas caras conocidas como los maestros de la astrofoto Álvaro y Christian. Procuré ponerme cerca de ellos por eso de si se pega algo 🙂

La tarde se presentaba bien con temperatura agradable aunque la atmósfera poco transparente. Ya nos fijamos que al atardecer el Sol se veía tapado por una neblina de humedad y partículas en suspensión muy peculiar.

LasInviernas

Monté mi equipo con las últimas luces de la tarde. La verdad es que al lado de los equipos de los compañeros el mío parecía de juguete. Monté mi pequeño TS65, que tiene la ventaja de que la CG5-GT puede moverlo muy bien y no es exigente con el guiado. Con la llegada del otoño toca poner las cintas calefactables y es un lio de cables cada vez mayor. Tengo que montar un día en casa y pegarle una pensada para organizar los cables.

Como había espacio suficiente nos pusimos los astrofotógrafos a un lado y los visuales, con dobsons en su mayoría, a otro. Al caer la noche hice la puesta en estación con un poco de prisa, ya que veía que Marte empezaba a quedar bajo en el horizonte y tenía ganas de intentar capturar al cometa Siding Spring C/2013 A1 en su encuentro cercano. Tras meter las coordenadas realicé 5 tomas de 300″ creyendo haber encontrado el cometa. Posteriormente me dí cuenta de que lo que creía que era el cometa no era tal, pero por fortuna entró en el amplio campo del TS65.

SidingSpring-Marte

El cometa Siding Spring durante su acercamiento a Marte

A pesar de que ya estaba muy bajo en el horizonte y de que la contaminación lumínica de Madrid quedaba justo en esa zona pude inmortalizar el momento.

Mi siguiente objetivo fue la nebulosa Cocoon (IC5146) a la que había echado el ojo desde hacía tiempo.Programé tomas de 10 minutos y como el guiado aguantaba bastante bien me relajé y comencé a pasar de telescopio en telescopio charlando con la gente. Roberto (@astroaficion) llevó un nuevo telescopio, un triplete Meade con el que hizo astrofoto sin seguimiento con esa montura que no sé qué tiene que le aguanta fácilmente un par de minutos sin derivas ni saltos. Álvaro y Cristian con sus cámaras CCD nos alucinaban con sus tomas en H-alfa… sin palabras. Fernando hacía pruebas con anillas separadoras para el aplanador, y menos mal que solo eran pruebas…

Y después estaban los visuales, con sus dobson de hasta 16″ (Nacho y Joseja). Allí estuvimos un rato con ellos mirando gorroneando. Mientras charlábamos podíamos ver Las Pléyades, alguna doble y Urano. Pero no todo lo curioso estaba arriba, también vimos un “bicho” que dejaba una sustancia luminiscente a su paso en el suelo. Al principio pensé en una luciérnaga, pero no era el propio bicho el que brillaba sino una sustancia que dejaba a su paso.

El festival de luces de los astrofotógrafos. Foto de Roberto Bravo (@ästroaficion)

El festival de luces de los astrofotógrafos. Foto de Roberto Bravo (@ästroaficion)

Medimos la oscuridad del cielo con el SQM y el TESS de Álvaro y nos dió valores entre 21.18 de mínima y 21.32 de máxima, todo esto con humedad en capas altas. Vimos algunas estrellas fugaces, posiblemente Oriónidas ya que estamos cerca de su máximo. Algunas de ellas desde luego tenían su radiante en esta constelación. A eso de las 2 nos pusimos a recoger. Nos hubiéramos quedado más pero al día siguiente teníamos compromisos familiares y no queríamos arriesgar tampoco mucho con la carretera.

En definitiva, una noche fantástica con muy buena compañía. Seguro que repetiremos dentro de poco y volveremos a Las Inviernas.

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