Ropa de abrigo para observaciones astronómicas

Un astrónomo aficionado siempre es un buen candidato para dar una descripción acertada del concepto de frío. Durante el disfrute de nuestra afición, y sobre todo a medida que nos acercamos a la época invernal, sufrimos en nuestras carnes (y equipos) las inclemencias del tiempo. No es algo para tomarse a broma, pues en juego está nuestra salud y si no tenemos ropa adecuada es mejor evitar salir de observación que atenernos a las consecuencias. A continuación voy a enumerar una serie de consejos obtenidos de la lectura de foros, conversaciones con compañeros y mi propia experiencia para hacer más llevadera la observación astronómica en estas fechas:

Ropa de abrigo

Botas: Es uno de los complementos más importantes ya que nos aíslan del frio y la humedad del suelo.? De no ir bien protegidos los pies, al estar en contacto con el suelo, serán los primeros en entumecerse. Son recomendables para nuestra actividad las botas de travesía impermeables, transpirables y preferiblemente forradas por dentro. Conviene que sean de unos números más altos que los que usamos habitualmente pues vamos a llevar calcetines gordos o incluso varios pares.

Calcetines: Como hemos dicho, lo recomendable es ponerse varios pares de calcetines.? Los internos pueden ser unos calcetines delgados de nylon, y encima podemos ponernos unos calcetines más gruesos de lana o un material sintético adecuado para bajas temperaturas. Yo uso unos calcetines de esquí para este propósito, son más altos de lo normal y llegan hasta debajo de la rodilla.

Pantalones: Como pantalones yo también uso unos pantalones de esquí. Es ropa que está diseñada para aguantar bien el frío, impermeable, ajustable y deja transpirar. Se pueden combinar con pantalones interiores térmicos de tipo malla o unos leotardos. En cualquier caso desaconsejo los pantalones vaqueros.

Camisetas y jerséis: Para cubrir el tronco lo mejor es usar varias capas. Nuestro cuerpo genera calor de forma natural, lo que debemos procurar es que ese calor se quede atrapado el mayor tiempo posible en bolsas de aire y permanezca seco pero que se pueda ir renovando lentamente sobre todo cuando está cargado de humedad porque entonces deja de aislarnos del frío. Para que esa renovación de aire se produzca es imprescindible que la ropa sea de un tejido transpirable y que esté limpia pues la suciedad se inserta entre las fibras y bloquea la circulación de aire (no seáis guarros, hombre!).

Es importante que evitemos sudar la ropa que llevamos puesta. Si nos hemos pasado con la ropa y tenemos calor es preferible quitarse alguna capa, lo mismo si tenemos que realizar alguna actividad física (cargar equipo por ejemplo). Yo por ejemplo me cambio de ropa en el coche cuando salgo de observación, cuando llego conduciendo voy con ropa cómoda y cuando me tengo que poner a observar me pongo la ropa de faena.

Existen en el mercado prendas específicas para montaña que son muy finas y aíslan perfectamente del frío. En general dos o tres capas (más el anorak o plumas que ahora veremos), suelen ser suficientes. También es muy importante que esta ropa se adapte bien al pantalón para que no nos entre frio por los riñones.

En conclusión, una primera capa de camiseta interior, fina y transpirable. Una segunda capa formada por jersey (mejor si es de cuello alto) y una tercera capa de forro polar.

Anorak o plumas: Será la principal capa que nos aísle del frio, por lo que es muy importante que sea impermeable y con capacidad cortavientos. Como vamos a llevar bastante ropa debajo es preferible que no nos quede muy ajustado.

Guantes: Aquí tenemos un problema porque necesitamos mantener nuestras manos calientes pero también hay que manipular botones, ruedas y oculares que requieren sensibilidad. Hay quien usa bajo los guantes tradicionales unos guantes finos de algodón de uso en ópticas y cuando tienen que manipular algo en el telescopio se quitan el guante externo.

Gorro, buzo, bufanda, braga: La cabeza es la parte del cuerpo por la que más calor perdemos. Es más, si vamos muy abrigados y dejamos una parte de nuestro cuerpo descubierto, como por ejemplo la cabeza, corremos el riesgo de sufrir una trombosis venosa. Es muy importante usar gorro para cubrir la cabeza y una braga o bufanda para abrigar nuestro cuello.

Alimentos y bebidas

Podemos hacer más llevadera la observación en un día frio si la acompañamos de un chocolate caliente o de frutos secos. Debemos evitar tomar bebidas alcohólicas (aunque nuestro objetivo sea la observación de estrellas dobles …) ya que estas tienen un efecto negativo para protegernos del frio en contra de la opinión popular.

Tienda de campaña, refugio

Si el viento comienza a soplar la sensación térmica será todavía mayor. Como la observación se puede complicar bastante en estas condiciones lo más recomendable es refugiarse hasta que el viento se calme y no pasar más frio de lo necesario.

Cuidado del equipo

Este es otro aspecto importante. Por un lado nuestro telescopio, sobre todo en configuraciones Smith-Cassegrain y refractores, puede verse afectado por la condensación y el rocío lo que deberemos evitar con el uso de parasoles y cintas calefactables. Las baterías también verán reducida su carga útil en condiciones de frio intenso y algunos punteros laser directamente dejarán de funcionar. Es recomendable tener a mana un termómetro/higrómetro para saber cuándo decir “basta”.

Si te ha gustado este artículo quizá te interese también:

¿Te ha gustado? Síguenos y comparte.
2

¿Te ha interesado? Mira esto...