Los errores más comunes al hacer astrofotografía

Después de más fracasos que éxitos realizando astrofotografía he de reconocer que he aprendido mucho más de los primeros que de los segundos. Son innumerables las horas perdidas pasando frío o desaprovechando los placeres de una sosegada observación visual por culpa de errores, a veces infantiles, que dan al traste con esa imagen que tenía en mente desde hacía tiempo. En este artículo intentaré recopilar los más frecuentes o al menos los que he sufrido en mis propias carnes, espero que os ahorre mucho tiempo:

1) No planificar adecuadamente la sesión: Parece de perogrullo, pero no lo es. Al principio salía al campo con todo el equipo, con muchas ganas de fotografiar 3 o 4 objetos pero sin tener claro cuáles. Al llegar al lugar de observación comenzaban las dudas, las pruebas, los fallos por el nerviosismo y las prisas… y acababa la noche con 3 o 4 objetos fotografiados con muy poco tiempo de exposición, con gradientes de contaminación lumínica o muy bajos en el horizonte. Para planificar las sesiones ahora consulto mapas estelares, utilizo Astroplanner y también Stellarium. Consulto fotografías previas del objeto que voy a fotografiar (solo 1 por noche) en sitios como Astrobin realizadas con equipos similares al mío (focal, encuadre, cámara, número y tiempo de exposición, etc…)

Ahora siempre salgo al campo con un objeto en mente y uno o dos en la recámara por si surge algún problema pero por norma solo fotografío un objeto por noche. Busco  casi siempre un objeto que no requiera cambio de meridiano durante la sesión.

Roberto Ferrero preparando el telescopio

Preparando el telescopio y el sistema de autoguiado

2) No dedicar el tiempo suficiente al montaje, puesta en estación y equilibrado: Un correcto montaje del equipo es fundamental. El trípode bien extendido, los frenos bien apretados, las tuercas de sujeción de la montura igual. Nivelado preciso de la montura mediante burbuja, correcta alineación a la polar, alineado de estrellas (2+2 como mínimo), equilibrado preciso con todo el equipo de astrofotografía montado (aunque luego tengo que volver a desmontar para el alineado de estrellas).  Es cierto que con autoguiado a veces he conseguido mejores resultados con una alineación a la polar somera y he reducido problemas de backslash con el reparto de pesos algo desequilibrado pero el punto óptimo se consigue con práctica y conociendo muy bien el equipo.

3) No conocer o cuidar tu equipo: Ya lo hemos dicho en el punto anterior pero hay que resaltarlo. Tenemos que conocer muy bien nuestro equipo, sus limitaciones, sus caprichos, sus parámetros de funcionamiento.  Conviene hacer pruebas de configuración de parámetros del autoguiado y de la cámara de fotos para saber cómo afecta cada uno de ellos al resultado final. Yo me volví loco con los parámetros del PHDguiding hasta que di con los válidos para mi equipo.

También hay que cuidar el equipo tanto durante su uso como su transporte. Mantener la montura correctamente engrasada, evitar golpes o sobreesfuerzos, asegurarnos de la correcta salud de las baterías y los cables.

4) No colimar el telescopio: En reflectores es necesario colimar los espejos. No hacerlo puede suponer defectos en la imagen que solo veremos una vez tengamos procesadas las fotos. Mi newton tiene un enfocador pésimo con mucha holgura, lo que convierte la colimación en una pesadilla, no obstante siempre procuro colimar el tubo antes de que anochezca (si la temperatura baja mucho durante la noche he notado que el tubo se descolima durante la sesión).

5) No dedicar el tiempo necesario al enfoque: Hacer un enfoque somero o no comprobar el enfoque durante la sesión de astrofotografía puede suponer que después tengamos que tirar todas las fotos a la basura. Los cambios de temperatura pueden afectar al enfoque por lo que conviene comprobarlo durante la noche entre tomas. Para enfocar siempre es recomendable el uso de una máscara, yo en mi caso uso una Bahtinov que me da muy buenos resultados.

Líneas de difracción con una máscara Bahtinov

6) No dedicar tiempo al encuadre: Un objeto extenso como M45 o M31 puede caber o no en nuestra fotografía dependiendo del encuadre que le demos si estamos trabajando con focales medias. Si además estamos fotografiando un objeto durante varias noches seguidas necesitamos conseguir el mismo encuadre en todas las tomas.

7) Hacer exposiciones con tiempos equivocados: Demasiado cortas si fotografiamos objetos débiles o demasiado largas si estamos en cielos muy contaminados lumínicamente. Yo siempre procuro hacer exposiciones lo más largas que me permita el cielo y la estabilidad de mi montura. Con autoguiado habitualmente hago tomas de 600 segundos si me es posible.

8) No revisar las fotografías o desentendernos del equipo: Las sesiones de astrofotografía son aburridas una vez la cámara está trabajando. Es duro estar 10 minutos sentado delante del ordenador esperando sin hacer nada, así que lo normal es ponernos a mirar el cielo con unos binoculares o charlar con los compañeros. De vez en cuando debemos revisar las tomas y comprobar que el enfoque es adecuado, que no ha fallado el autoguiado o que la cámara está trabajando y no ha terminado ya la tanda de fotos asignada.

9) ¡Hielo!: El frío es nuestro peor enemigo. Si se forma condensación en el tubo de guiado o en el objetivo del telescopio podemos dar por finalizada la sesión. Conviene usar parasoles, cintas térmicas y proteger las baterías ya que el frio las quita mucha autonomía. Conviene estar pendiente de temperatura y humedad para controlar el punto de rocío.

Efectos del reflejo de Júpiter en una astrofotografía

10) Reflejos: No solo las fuentes de contaminación lumínica (farolas o faros de coches) pueden producir reflejos en nuestras fotos, también los planetas pueden producir raros reflejos por lo que no conviene fotografiar objetos cercanos a grandes planetas como Júpiter o Saturno. Por supuesto la Luna también puede afectarnos aunque lo normal es que realicemos astrofotografía de cielo profundo en ausencia de ésta.

11) No cuidar los darks, flats y offsets: Nos guste o no tarde o temprano tendremos que procesar nuestras fotografías y la facilidad con la que podamos procesar la imagen final sin tener problemas de ruido o gradientes depende de los flats, los darks y los offsets. Esto supone que probablemente tendremos que dedicar el mismo tiempo en generar estas tomas que las tomas de luz, es decir, podremos aprovechar la mitad de la sesión para hacer astrofoto propiamente dicha. No obstante con el tiempo podremos generar una colección de darks “enlatados” que pueden ayudarnos a reducir los tiempos de generación de los darks durante nuestras sesiones. Siempre es recomendable tener al menos el doble de darks que tomas de luz, los flats y offsets, como no lleva mucho tiempo hacerlos, cuantos más mejor.

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