La constelación de Perseo

Entre Andrómeda y Auriga encontramos la constelación de Perseo, muy extensa y densamente poblada de estrellas pues se encuentra en pleno “Camino de Santiago”. No es para menos, pues la espiral de la Vía Láctea que rodea nuestro Sistema Solar recibe precisamente el nombre de Brazo de Perseo y se trata además del brazo más grande de ésta. La observación de esta zona incluso con pequeños telescopios es agradecida para la vista e invita a abandonarse en un viaje estelar lleno de sorpresas.

La estrella más característica de la constelación de Perseo es Mirfak (? Per), una supergigante amarilla. Se trata además de la estrella principal del Cúmulo de Alfa Persei que engloba a estrellas cercanas menos brillantes. Realmente esta zona es una de las más espectaculares que podemos observar con prismáticos.

Algol (? Per), también es una estrella muy reconocible en esta constelación. Esta estrella representa el ojo de la cabeza de Medusa, decapitada por Perseo. Esta estrella se suele utilizar como ejemplo muy representativo de estrella variable eclipsante. Al ser variable eclipsante por supuesto estamos hablando en realidad de dos estrellas? (en realidad es un sistema triple, pero dejémoslo estar) que orbitan una alrededor de la otra y da la casualidad de que la Tierra se encuentra en el mismo plano orbital por lo que desde aquí observamos el fenómeno eclipsante. La magnitud de Algol oscila regularmente entre 2.3 y 3.5 con un periodo de 2 días, 20 horas y 49 minutos. El fenómeno debe conocerse desde la antigüedad puesto que Algol significa “estrella endemoniada” y es que esos cambios de brillo debieron traer de cabeza a más de uno. Como deberes para casa os dejo observar esta estrella durante su mínimo (Mínimo de Algol) y su máximo y me contéis se apreciáis claramente el cambio.

Cielo Profundo

Doble cúmulo (NGC 869 y NGC 884): Sin duda son dos de los cúmulos abiertos más hermosos y espectaculares del hemisferio norte. Visible a simple vista, el doble cúmulo de Perseo reclamará nuestra atención en cielos oscuros pues nuestros ojos detectarán una zona más luminosa que el resto. Ambos cúmulos contienen estrellas más jóvenes y calientes que nuestro Sol. Con prismáticos la imagen es espectacular y nos permitirá observar el conjunto dentro del mismo campo.

M34: Es un cúmulo abierto a unos 1800 años luz de nosotros y consta de unas 100 componentes de las que unas 20 son especialmente brillantes. Podemos observarlo incluso con prismáticos desde cielos oscuros a unos 5º al oeste de Algol.

La Nebulosa de California (NGC 1499): Es una nebulosa de emisión muy tenue, casi imposible de observar a simple vista. Requiere por tanto su observación a través de fotografías de larga exposición en las que aparece con un color rojizo. Merece la pena fotografiarla si disponemos del equipo y los conocimientos necesarios para ello pues supondrá todo un reto para el aficionado y el resultado proporcionará gran satisfacción al autor.

M76: Conocida también como pequeña Dumbbell, esta nebulosa planetaria guarda un gran parecido con M27. Se trata de un objeto muy tenue, pequeño y complicado que agradecerá la utilización de filtros para su observación.

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