¡Focus Focus!

“Hocus Pocus” es una expresión que en el mundo sajón viene a ser algo así como “Abracadabra”. El título de este artículo está inspirado en esta expresión porque vamos a hablar del caprichoso foco de imagen, un término del que leemos y escuchamos muchísimo pero que es crucial entender, controlar y perfeccionar con la práctica si queremos que nuestras fotos, como los trucos de un buen mago, sorprendan a la gente.

¿Qué es el foco?

En rojo la imagen correctamente enfocada sobre el plano focal.

Cuando observamos un objeto a través de nuestro telescopio lo que estamos haciendo es captar la luz que es reflejada o emitida por el mismo. Esta luz al entrar por nuestro telescopio es concentrada en un solo punto por medio de lentes, espejos o un conjunto de ambos. Cuando ese punto es definido o contenido en el mínimo espacio y dentro del plano focal decimos que la imagen está enfocada. El punto de enfoque óptimo depende de muchas cosas, entre ellas la distancia a la que se encuentra el objeto que queremos observar, por este motivo los telescopios incluyen un enfocador, una pieza que permite desplazar el ocular adelante o atrás unos centímetros para ajustar el enfoque.

Enfocadores

Esquema de un enfocador Crayford

Esquema básico de un enfocador Crayford

El enfocador es una pieza adaptada al telescopio con una rueda dentada sobre una cremallera que podemos manipular para desplazar el portaocular unos centímetros y variar la distancia focal para encontrar el punto de foco óptimo. Como en observación astronómica solemos trabajar a muchos aumentos un pequeño error de enfoque se traduce enseguida en una imagen poco nítida o desenfocada y por este motivo algunos telescopios vienen equipados (o se pueden equipar) con un enfocador Crayford.

El enfocador Crayford utiliza un método de fricción sobre banda lisa lo que ofrece un deslizamiento más suave, preciso y estable. Además este tipo de enfocadores suelen llevar un segundo mando o “reductora” para una manipulación más precisa. Es frecuente que encontremos en los enfocadores una especificación de reductora 1:10 lo que significa que un giro en la rueda del enfocador equivale a 10 giros en la reductora.

Un enfocador de calidad es especialmente crítico si queremos realizar astrofotografía.

Máscaras de enfoque

Máscaras Bahtinov y Hartmann respectivamente

Cuando observamos objetos muy débiles es difícil saber si tenemos una imagen enfocada, no ocurre así cuando observamos una estrella muy brillante donde enseguida nos damos cuenta de cualquier pequeño problema de enfoque o aberración de nuestras ópticas. Por este motivo, para ajustar el enfoque debemos buscar un objeto puntual y luminoso como una estrella y podemos ajustar aún más si nos ayudamos de una máscara de enfoque, una herramienta casi imprescindible si queremos hacer astrofotografía.

Líneas de difracción con una máscara Bahtinov

Una máscara de enfoque es una pieza recortada con algunos orificios para que entre la luz y que se coloca en la boca del tubo del telescopio. La luz de una estrella brillante, al entrar por estos orificios dibuja una serie de “puntas”? o líneas de difracción que al centrarse en un único punto nos indican que la imagen está en foco. Es un método muy sencillo y preciso de enfoque. De hecho podemos hacernos nuestras propias máscaras de enfoque con cartulina o madera ayudándonos de esquemas que podemos encontrar en Internet.

Existen multitud de máscaras de enfoque siendo las más populares las Bahtinov y las? Hartmann.

Software de enfoque

También podemos ayudarnos de algunos programas de ordenador que basándose en la puntualidad de una estrella o la definición de una imagen son capaces de indicar el punto de enfoque óptimo. La ventaja de este sistema es que nos da un valor “cuantificable” y por lo tanto muy preciso del enfoque de la imagen. Si estamos haciendo fotografía astronómica no es infrecuente que tengamos un ordenador para el autoguiado así que usar este tipo de aplicaciones no es descabellado si queremos obtener los mejores resultados.

Otros aspectos

A la hora de realizar el enfoque tendremos que tener también en cuenta la estabilidad atmosférica. Las turbulencias atmosféricas producirán a menudo distorsiones muy variables que afectarán a la calidad de las imágenes que tomemos y esto no puede solucionarse en ningún caso con técnicas de enfoque. Lo único que podremos hacer es intentar minimizarlo mediante procesamiento fotográfico posterior.

Aunque no es una utilidad que incorporen todas las cámaras fotográficas cada vez se está extendiendo más la función de “Live View” que permite mostrar en la pantalla de la cámara fotográfica una imagen en tiempo real del objeto que estemos enfocando. Esta imagen además puede ampliarse varias veces y esto puede ayudarnos mucho a la hora de afinar el enfoque cuando estamos realizando fotografía astronómica. De hecho se pueden realizar fotografías aceptables con este método sin necesidad de usar máscaras de enfoque (si bien es cierto que facilitarán aún más la tarea y darán un resultado más óptimo).

Si estamos usando cámaras CCD debemos tener en cuenta que lo más probable es que no tenga filtro IR. Podemos mejorar el enfoque de las imágenes obtenidas con este tipo de cámaras acoplándoles un filtro IR.

Conclusión

En definitiva, el enfoque es uno de los aspectos clave a la hora de realizar una buena fotografía astronómica por lo que no debemos descuidarlo. Hay que dedicar el tiempo que sea necesario para conseguir un enfoque óptimo y debemos procurar que lo hacemos con la atmósfera lo más estable posible. Por supuesto la aclimatación de las ópticas a la temperatura ambiente también es un factor a tener en cuenta. Y lo más importante de todo: practica, practica y practica.

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