Crónica de la salida a San Martín de Montalbán – Ermita de Melque el 3 de septiembre de 2011

La noche del 3 al 4 de septiembre varios aficionados a la Astronomía y amigos de la AAMS salimos de observación con nuestros telescopios hacia la provincia de Toledo, intentando alejarnos de la contaminación lumínica de la ciudad. El lugar elegido fue la Ermita de Ntra. Sra. de Melque muy cerca de San Martín de Montalbán, a poco más de hora y cuarto de Madrid. La salida no estuvo exenta de riesgo ya que al salir de Madrid el cielo estaba totalmente cubierto pero las predicciones meteorológicas pronosticaban que estuviera despejado en la zona de observación a eso de las 23:00.

Llegamos sobre las 20:00 a la ermita y ya estaba allí todo el mundo, Donqui, Moisés y Vicente, Rolo, Alfredo y Daniel. Se empezaban a observar algunos claros, cada vez más grandes pero también hacía algo de viento. Comenzaba a anochecer y decidimos preparar todo para la cena, antes incluso de montar los telescopios. Así pusimos todas las mesas en fila y nos dedicamos a charlar alegremente y a degustar unos ricos bocadillos, que en el campo siempre tienen un sabor especial.

La Luna, en fase creciente nos acompañó durante la cena pero poco a poco se aproximaba al horizonte oeste, a punto de ocultarse. Ya con la oscuridad de la noche muchas estrellas empezaban a ser visibles, la atmósfera estaba limpísima y solo había algunas nubes fragmentadas en el cielo, parecía que los servicios de meteo habían acertado, nos esperaba una noche tremenda.

Rolo "desaparcando" su dobson

Comenzamos a montar los telescopios, los que íbamos a realizar astrofoto en una esquinita, los dobson agrupaditos en el centro. Rolo nos dejó alucinados con el sistema de descarga de su dobson desde el coche, si señor, como los profesionales.

Moisés y yo, con nuestros ecuatoriales hicimos un ajuste fino a la polar y preparamos los equipos de autoguiado, ordenador y toda la parafernalia. El objetivo principal sería M31. Vicente empezó a detectar entonces una serie de problemas con el mando de su montura y no pudo poner su equipo a trabajar en toda la noche, fue la única pega de la jornada. Parece que se quedó solo en un fallo de software fácilmente solucionable.

Aquí la pareja, montando el teles

A eso de las 00:00 empezamos a hacer pruebas de autoguiado y exposición. La cosa aguantaba muy bien 3 minutos y a 5 minutos ya se empezaban a notar estrellas poco puntuales pero solo en algunas fotos tal vez por culpa de las rachas de viento que a veces eran algo molestas y además hacían que la sensación térmica fuese más fría. Decidimos tirar finalmente tomas de 3 minutos, ambos telescopios a M31. Moisés quedó encantado con los consejos que pude transmitirle, espero seguir aprendiendo más y compartiendo ese conocimiento.

Mientras los equipos fotografiaban tuvimos ocasión de mirar por los dobson de Rolo, Donqui y Alfredo, a cada cual más espectacular. El cometa Garrad fue uno de los protagonistas de la noche ¡Hay que ver como corre el amigo! Ya se encontraba en el asterismo de “La percha”. Se apreciaba perfectamente la coma y parte de la cola. Donqui también nos enseñó “Los Velos” (los tres segmentos a cada cual más espectacular) y Rolo nos obsequió con una tremenda panorámica de Júpiter, con sus dos bandas perfectamente remarcadas y de una nitidez que quitaba el hipo. Daniel, con su Meade 8″ también me permitió observar a través de su telescopio que en planetaria y con unos muy buenos oculares se presentaba en una noche tan clara de un aspecto excepcional. Alfredo por su parte nos enseñó la Nebulosa del Ojo que Parpadea ( NGC6826) ¡Era curiosísimo observar como al mirar la estrella central la nebulosa desaparecía y al apartar la mirada volvía a aparecer. Realmente era como observar un ojo que parpadeaba. 🙂 La Dumbell se mostraba también muy detallada en el dobson de 16″ que incluso se atrevió con la Galaxia del Escultor, muy baja en el horizonte.

Volviendo a nuestros equipos intenté hacer unos disparos a M45, pero no conseguí que entraran todas las estrellas del cúmulo en el campo de la cámara así que finalmente me decidí a fotografiar la Dumbell.

Así pasamos la noche, viendo estrellas, algunas fugaces, la Vía Láctea sobre nuestras cabezas y una estupenda compañía, con la que se nos hicieron las 5 de la mañana en un santiamén. Fuimos los primeros en recogernos, algunos aguantaron todavía una hora más… pero todos volvimos a casa con una enorme satisfacción, pensando ya en la próxima salida y yéndonos a dormir con todas esas estrellas todavía visibles en nuestras cabezas.

Fotografías: Moisés Rojas

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