Astrovacaciones en La Borda de Pastores, Huesca

Este año hemos ido de vacaciones de verano a Huesca, provincia que no conocíamos. Salimos de Madrid un viernes a mediodía con el coche cargado hasta los topes, como es habitual. A las maletas de todo veraneante hay que añadir la montura, el telescopio, la cámara, las baterias… ¿Entendéis ahora porqué tengo un coche familiar si no tengo niños?

Llegamos a Sabiñánigo a eso de las 7 de la tarde y no tardamos nada en llegar a la casa rural, que estaba a las afueras. Los primeros en recibirnos fueron unos simpáticos border collie y es que La Borda de Pastores además de casa rural es un museo del ovino y sus propietarios auténticos pastores. La casa estaba aislada y rodeada de prados. Al norte unos montes nos separaban de Sabiñánigo. Después de conocer a los propietarios y de acomodarnos cenamos algo ligero y salimos fuera para ver la tormenta que se estaba formando. Esa noche no tenía pensado montar el telescopio porque llegaba cansado así que no me molestó que estuviera nublado y se viera algún relámpago, es más, hasta lo agradecimos después de haber pasado algo de calor durante el viaje.

Desafiando la tormenta.

Al día siguiente comenzamos las rutas turísticas, empezamos por el Parque Nacional de los Valles Occidentales, una auténtica gozada y eso que había bastante gente al ser fin de semana. Nos habían recomendado visitar Hecho y Ansó. La ruta por el Valle de Hecho fue muy agradable, y comimos muy bien ¡Que ricas las costillas de cordero a la parrilla! Ansó nos sorprendió mucho, está catalogado como uno de los pueblos más bonitos de España. Perderse por sus calles era como viajar por el tiempo o a un capítulo de Juego de Tronos (hasta había una calle de Poniente jejejeje) De vuelta a la casa rural, por la noche si que pude montar el telescopio. Puse el Newton 150/750 en configuración visual para enseñar algunos objetos celestes a los dueños de la casa y una pareja que estaban alojados como nosotros. En primer lugar estuvimos viendo los planetas, Júpiter, Marte y Saturno y después pasamos a objetos de cielo profundo, estrellas dobles, nebulosas, galaxias y cúmulos. El cielo estaba totalmente despejado y había bastante oscuridad. El SQM marcó 21.50 y la Vía Láctea estaba espectacular sobre nuestra cabeza. Después de que la gente se recogiera me quedé solo y puse la configuración de astrofoto. El objeto que elegí para fotografiar fue la Nebulosa del Pelícano, en la constelación del Cisne con la Canon 1000D modificada (es una región rica en h-alfa y tenía que utilizar esta cámara). Ya en Madrid he procesado con Pixinsight y ha salido esto:

IC5067 Nebulosa del Pelícano

Los días siguientes visitamos Ordesa y Monte Perdido así como Loarre con su majestuoso castillo y los Mallos de Riglos donde pudimos ver buitres y quebrantahuesos.

Llegábamos bastante cansados de las salidas, porque había mucho por ver pero por la noche, si estaba despejado no perdía la oportunidad de montar el telescopio. No todas las noches estuvieron despejadas porque hubo tormenta un par de noches más pero a la tercera estuvo totalmente despejado y volví a poner el telescopio, esta vez en astrofoto desde el principio para sacar una imagen de la Nebulosa Escoba de la Bruja, parte de los Velos, también en la constelación del Cisne. De esta nebulosa ya tenía una imagen previa que obtuve en su momento con el TS65 pero la cámara no estaba modificada. He de decir que la calidad del cielo era tan buena que pudimos observar esta nebulosa con el Newton sin necesidad de filtro OIII.

Escoba de la Bruja

Mientras hacíamos fotos con el telescopio cogí la Canon 600D e hice unas cuantas fotos nocturnas de la casa rural. Como podéis ver se captaba hasta un poquito de airglow. Estábamos totalmente aislados, sin luces directas que molestasen y la contaminación lumínica de Sabiñánigo apantalladas por el monte.

El susto de la noche nos lo llevamos a pie de telescopio. De repente, totalmente a oscuras algo pasó rozando nuestras piernas a toda velocidad. ¡Coño que susto! encendí la linterna y eran un par de gatos de la casa que estaban jugando a nuestro lado. Uffff, jajajaja. Uno de ellos estuvo toda la noche con nosotros, no paraba de ronronear y de restregarse contra nosotros, así que desde ese momento le llamamos el gato cósmico.

bordatr03

Por la noche no escuchamos ruiseñores, pero sí algunos grillos y un autillo nos acompañó todas las noches con su repetitivo canto.

Al día siguiente fuimos de visita a Huesca para pasarnos por el Centro Astronómico de Aragón (Espacio 0.42). Ya sabéis que además de buenos cielos siempre procuramos buscar algún destino con atractivo turístico en nuestras vacaciones, así el año pasado fuimos a Áger y visitamos el Parc Astronomic del Montsec. Ya he escrito una entrada en el blog sobre la visita a Espacio 0.42, así que os remito a ella para saber más de esta visita. Tenemos que volver en otra ocasión para hacer la observación con telescopios.

Los últimos días estuvimos de ruta para ver algunas ermitas bastante escondidas pero con muchísimo encanto y también para hacer una ruta a caballo. La última noche la dedicamos completamente a visual para disfrutar del cielo a lo grande. Vimos muchos objetos y nos despedimos de Huesca con un bonito recuerdo de sus cielos. ¡Hasta pronto!

 

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